lunes, 12 de abril de 2010

Puesta en práctica del Optimismo

Como me conozco a C.W. como si la hubiera parido, sé que va a llegar de NY llena de proyectos y con la visa reventada. Va a venir con cientos de ideas de montar negocios que luego nunca montamos por mi incapacidad para las sumas y su desidia en la persecución de objetivos.
Estoy segura de que ha visto tiendas que de manera inmediata va a querer montar en Madrid, en su versión on line o no. A mi el único negocio no negocio que se me ocurre es una librería infantil. Negocio tan ruinoso como sugerente.
Otra cosa que va a querer traer es alguna marca extraña de palos de golf, cosméticos o latas de comida de larga duración. Yo le he dicho muchas veces que si es por importar patentes, la página web de la Embajada de Israel está llena, pero claro, tienes que ser ingeniero o algo parecido porque todo es de riego por goteo, desalación o similar.
Después va a querer poner un bar. Un bar diferente, como todos los bares diferentes.
Y por último, va a venir determinada a estudiar algo nuevo, para añadir mas formación a su largo cv, algo psicológico, artístico y/o filosófico, pero muy conductista todo.
Ardo en deseos de que vuelva.

Puestos de difícil cobertura

Se comprueba día a día que creamos tendencias.
Hoy se ha publicado en el periódico el catálogo de puestos de difícil cobertura, publicado por el INEM

¿y que nos encontramos?

¡a nuestros amigos los enterradores y los tanatoestetas!
Anda, que no tenemos precio haciendo previsiones.
¿y si hacemos un programa de coaching dirigido a las personas que trabajan en la cosa fúnebre, Carolina monta el tanatorio móvil  Mortibus y yo me hago un cursito de algo afín?

¿Cómo lo ven?

El número de seguidores se ha parado

En nuestra nueva vertiente optimista, voy a apostar seriamente por el éxito de este blog. Aunque tenga que ser a costa de adquirir un tono políticamente correcto y repetirme a mi misma un mantra tipo "Que bien conduces".
Así que necesitamos mas seguidores, no ya para el cocido, que tampoco hace falta que sea multitudinario, sino para ayudarme a la construcción de mi optimismo, que debe basarse tanto en una autoestima cuidada, como en una ferviente esperanza y unos seguidores afectos.
Así que les ruego que, amablemente, difundan este blog y consigan nuevos seguidores.  Y que se hagan los que no son, y aún así nos leen.
Me voy a sentir muy bien.

Optimismo

Una Principal Advisor de este blog me ha sugerido, cariñosamente, que no puedo ser tan pesimista y negativa, porque de tanto verbalizar mi mala leche voy a proyectar una imagen negativa que no me va a servir para el objetivo de alcanzar lo que quiero, osea, un trabajo. A ser posible bueno.
Tiene razón.
Tengo que rehacer mi discurso.
Así que he pensado hacer una lista de las cosas que me gustan y que no dependen de mi suerte laboral.
Por ejemplo, los gordos.
A mi siempre me han gustado los gordos, no los gorditos, sino los gordos. Por ejemplo, Enrique Múgica, que me encanta, o Gustavo de Arístegui, a quien abordé en un aeropuerto y me quedé mas ancha que larga. No le di el teléfono de milagro. Naturalmente estos son gordos interesantes, pero gordos al fin y al cabo. De los que llevan tirantes y  no cinturón. Esos me encantan.
Ahora ya no estoy en mercado, pero si algún día tuviera que volver, la competencia en la guerra del gordo modelo hucha no está nada reñida.
Esto va a apuntalar la nueva edición de la Economista, que ya no está cabreada, o por lo menos va a intentar dejar de estarlo. A pesar de que escribir de buenosidades es peligrosamente cursi, incluso así voy a ser optimista y convencida de que mi estrella está cambiando.

C.W, lo que te has perdido

C.W. tiene  muchísima manía a Penélope Cruz. Sinceramente a mi esta ciudadana me da igual, y me resulta indiferente que le den un oscar o  un piso de protección oficial en las Tablas. Por decir algo. Y si me da igual es porque yo no veo cine español hace aproximadamente 20 años. Ya saben, si a la guerra, no al cine español. Así que ni gala de los Goya, ni na de na. Sobre todo porque es el domingo por la noche y se supone que no se ve la tele, que hay que madrugar.

Pero, a veces voy a la peluquería y ese día me empollo el Hola y todo lo que haga falta, así que conozco de vista a las actrices españolas. Bueno, a alguna además la veo por mi barrio.

Y creo recordar que había unas cuantas dispuestas a dar el salto a Hollywood y aprender inglés siguiendo la estela de Sara Montiel, que creo recordar fue la primera que fué. Paz Vega, Penélope Cruz y alguna mas.

Una de ellas  es esa tan mona con cara tan limpita que salía con Fonsi Nieto. Elsa Pataky. 

Elsa Pataky tambíén se había ido a hacer las Américas y ayer nos enteramos a qué fue, además de a ligarse a Brody, que para mi gusto está demasiado delgado.

Como estoy enganchada al blog, me quedé viendo "el tele" y acabé viendo  la película mas ridícula de la historia- Una de aviones y serpientes  mas absurda todavía que "Aterriza como puedas" que de tan mala que era, era hasta buena.   No tuve mas remedio que quedarme a verla,  y por supuesto forzar a la contraparte a quedarse a verla, porque me daban angustia los bichos, y además para poder oir  diálogos del siguiente calado y tomar notas para el blog.

·"Me dijiste que tomara mis propias decisiones. " "He tomado una". 
ó.

"Era mi último vuelo",. "Tiene sentido, ha sido para salvar una vida, la de mi hijo"

Y de repente, le digo a mi contraparte.

-¿esa,  no es la de Elorrio?.

- Cual de Elorrio.

-Si, hombre, la de los bailes. Ane nosequé. La que le dió inglés a tu primo.

Ya ven lo puesta que estoy en guapas nacionales.

-No, esa no es la de Elorrio, es Elsa Pataky, que está bastante mas buena que la de Elorrio.

Así que eso fué lo que fué a hacer la Pataky a Hollywood, una película de tercera división donde hacía de madre que se santiguaba y no decía mas que dos frases mientras las serpientes de todos los tamaños iban como Voldemor bisbiseando y mordiendo víctimas. Aggg.  Yo entiendo que quiera una oportunidad, pero esto era una oportunidad de no hacer el ridículo.

Desde luego, si yo estuviera la mitad de buena que ella, me dejaba de películas y me hacía fotos na mas. Vamos, sin dudarlo.
Pena que C.W. no esté en Madrid, ayer se hubiera descojonado hasta la una de la mañana.

domingo, 11 de abril de 2010

La falacia del conocimiento como utilidad

Dado que es posible que tenga que reinventarme, ando buscando alternativas de (cómo no) estudiar algo, ya que con este cuerpo y esta edad parece razonable que todo lo que me de de comer tenga al final un matiz intelectualón, a pesar de que de tanto estar overqualified además de ser pedante, estoy parada.

 Así que he empezado a ver que ofrecen las diez mil universidades públicas de Madrid porque no entra en los planes pagar ninguna privada y mirar en que consistía eso de Bolonia.

Y estoy muy triste.
Pero que muy triste.

Bolonia es el camino de la super super super especialización que es la cosa que a mi mas me espanta. Es decir, si ya nos separaron entre ciencias y letras, convirtiéndome a mi en una incapaz para el polinomio y a muchos otros a unos analfabetos funcionales, ahora vamos a sub-sub-subespecializar a los universitarios de modo que :

1) limiten sus conocimientos a lo mas específico
2) limiten su empleabilidad. Si señor, su empleabilidad, aunque parezca otra cosa. Si uno sólo sabe una cosa sólo le contratarán para esa, y si no hay trabajo de esa se comerá los mocos a cucharadas.
3) limiten su inquietud de aprender, y mucho menos hacer un doctorado, que no desaparece, pero para el caso, como si hubiera desaparecido.

Tengo la sensación de que yo me equivoqué de siglo para nacer y vivir. Para algunas cosas me siento mas adelantada que la mayor parte de la gente, y para otras, me siento completamente fuera de mi tiempo.

Hablando con nosequé indocumentada, me vino a decir que eso estaba bien, porque había que hacer cosas que "sirvieran" para algo.
Y desde luego, la teoría esa  de que las cosas y los conocimientos tienen que ser útiles y todo lo que no tiene una aplicación técnica inmediata no sirve para nada,  me termina de descomponer.  Si  eso fuera así, ni el arte, ni la música, ni la literatura, ni la alta cocina, ni los orgasmos tendrían sentido. No "tienen utilidad", solo existen para que uno disfrute, mire usted por donde.

Y lo que mas me cuesta entender es como se puede ser hedonista para unas cosas y no para otras. Si te parece que sólo hay que hacer las cosas que "sirven" para algo, que te pongan a pan y agua, o mejor aún, a harina y agua que para sobrevivir sirven.

WFA, en fin de semana

Como debíamos estar todos hasta el gorro de estar encerrados, nos hemos echado a la calle, a tomar el sol y hacer la fotosíntesis.
 Familias enteras  arrastrando los pies, no precisamente los Oriol, ni los Oriol Urquijo, ni los Oriol Domecq.

El centro es lo que tiene. "diversity", que se llama, y que ya es un KPI de determinadas organizaciones.

En el WFA, los fines de semana  hay toda la "diversity" del mundo. Entre semana también, porque el centro les gusta para vivir por ejemplo a los corresponsales guiris, los gays casados y estables, o  los músicos del Real, ademas de los actores, los anticuarios o los snobs.  A estos hay que sumar a los que llevan toda la vida allí, en un pisazo de 400 metros en una casa entera de su madre o abuela, y con sus primos por vecinos. Los del barrio de toda la vida, con dos apellidos compuestos y un nicho en la cripta de San Ginés. Faltaría mas.
Además,  por supuesto, los chinos, que han convertido la calle mas barata del Monopoly (Leganitos) en una avenida de innegable valor comercial, mas los que aparecimos allí por diversas causas y no nos podemos catalogar como ninguna de las anteriores especies.
Así que el WFA, entre semana, es una mezcla de uniformes del Colegio Británico, el Estudio y el Rosales, mas las monjas de la Puerta de Toledo. Público no hay. Así de bien pensado está el centro. El alcalde se cree que no vive nadie.. que solo hay turistas en sus horriblemente peatonalizadas calles.



Pero además, los fines de semana aparecen muchos mas. (sin contar a los guiris que están siempre)

1) los que dicen que están encantados en su "urba", pero mira tu que bien, vienen a la Plaza de Oriente los fines de semana ¿que pasa, que en Boadilla no hay columpios ni terrazas?  ¿que en Pozuelo no hay Corte Inglés? Pues eso, usted, a su pueblo que en verano tiene piscina.

2) los de los barrios de mas allá de la Casa de Campo. Se da la circunstancia que los autobuses que vienen de por allí terminan en Ópera. Familias enteras para hacerse fotos delante de la puerta del Príncipe y parejas de ancianetes que van a bailar a sitios de esos de parejas. La monda.

3) Los novios, niños de primera comunión y similares. Vi el año pasado a una novia con tatuaje en el hombro que todavía la recuerdo. Con toda seguridad, cuando la demencia senil me impida recordar mi nombre, recordaré el tatuaje. Inenarrable.

4) Los "nuevos españoles" (¿quien es políticamente incorrecta?), que también van de 15 en 15 a tapar la calle que no pase nadie y que se empeñan en hacer picnic y cuyos niños, mucho mas gordos y corpulentos que los nuestros (y con gorra al revés) empujan a todo el mundo en el tobogán.

Y todo eso, por supuesto, enseñando los dedos de los pies.

Les subo unas fotos, para que se hagan una idea. La sombra es la de la Economista, y la indicación del aparcamiento lleno, un detalle sin mas...

sábado, 10 de abril de 2010

El Retiro (dedicado a Antiguo Novio)

Ya saben que no vale contar el número de novios, pero Antiguo Novio era (es) una persona bien interesante cuyo rasgo más característico es haber estado en el Retiro a todas las horas del día en todas las estaciones del año. Y no es un guarda, no se confundan.

En épocas pretéritas yo frecuentaba el Retiro para corretear tres veces a la semana, bien temprano, y me iba con la sensación de ser LA MEJOR.  El ejercicio físico sudorosil produce ese efecto.

Ahora, como ya no me da la vida para corretear, voy de vez en cuando para ver la (s) fauna (s) y flora, y desde luego a la Feria del Libro, y para cambiarle la visión al Pequeño Ramón, que cualquier día se va a querer hacer alabardero, de tanto cambio de guardia que se traga. A mi el Retiro me parece precioso.

Dice Al Bahri que las ciudades grandes le parecen invivibles, y que terminará sus días en un pueblo junto al mar.  No tengo ni idea de donde terminaré mis días, pero me parece mas factible pueblo que capital de provincia, que me repele, y desde luego, no descarto en absoluto quedarme aquí.
Me parece curioso, porque Antiguo  Novio decía lo mismo, y hasta donde yo sé debe andar en una capital abarrotada y populosa, y encima, sin el Retiro.

Por cierto, lo del día 31 es naturalmente negociable. Somos flexibles. Pero creo recordar que C.W tiene una boda, porque C.W que es mas cursi que el día de la madre adora ir de boda, aunque sea la segunda boda del hijo de su asistenta.  Cuando vuelva de NY, con la visa reventada de los outlets de Etro, le preguntaremos... por mi parte no hay inconveniente.

WFA, lar fundacional, y la duda del colegio

Tikitina ha observado comportamientos de madres interrogantes sobre coles y edad, y claro, me ha dado en el rodal del gusto.
El pequeño Ramón se va a quedar sin plaza en la guardería porque yo tenía pensado pagar una privada que mire usted por donde ahora no voy a poder pagar, y si la contraparte no se mueve, y yo no soy el office manager, nos quedaremos compuestos y sin plaza en una de esas públicas...
Así que retrasaremos la escolarización, salvo que encuentre un trabajo que me permita pagar el privado, y aún así, de repente me han entrado un mar de dudas.

No tengo ni idea de si el Pequeño Ramón será de ciencias o de letras, si sabrá sumar sin problemas o encontrará los objetos indirectos sin problemas.  O tendrá problemas para ambas cosas...
Le miro, pero no deduzco nada. No me sale la introspección adivinatoria.  Que su abuela diga que es muy listo no es un dato objetivo, y no tenemos eso de "hechos del pasado predicen hechos del futuro".
A mi lo que me molaría es un cole donde estudiara latín grieto y matemáticas y física hasta el final, y luego, si no es universitario, que no sea un zote ignorante. Y ese cole no existe.... ese modelo de educación no existe. Hay que elegir, por narices, y yo no quisiera que eligiese. A pesar de ser tonta para el polinomio, servidora hizo ciencias hasta COU (pásmense) y echo de menos no haber estudiado griego clásico (dos años de moderno no sirven para nada).
Así que entre que nos vamos a quedar sin plaza por güevones y que no existe el cole ideal, el Pequeño Ramón seguirá siendo un analfabeto durante al menos, un par de años... Como para decírselo a las mamás de Lucía y Alejandro en el WFA....

No estoy viendo el fútbol

No soy anti fútbol, aunque la marmota ha sido reprendida severamente con el siguiente argumento:

"se puede ser del Alcorcón, se puede ser del Getafe, se puede ser del Rayo, se puede ser del Atleti, y por supuesto, se puede ser del Madrid, pero no me diga usted que es del Barça, si es de la mitad de los Andes y vive aquí".

A mi es que el fútbol me parece demasiado largo, osea, los partidos, pero no tengo nada en contra ni a favor, me da un poco igual.

Hoy han pasado varias cosas, una, que una amiga del alma que murió hace cuatro años, hubiera celebrado su cumpleaños. Felicidades querida, aquí estamos y me da pena que no llegaras a conocer al Pequeño Ramón.

La siguiente cosa es que la primavera ha llegado de forma explosiva y Madrid se ha llenado de dedos de los pies, insolentes y feos.  He ido en metro esta tarde y vuelvo desmoralizada. No sé si me duele mas la descortesía o la fealdad, o las dos juntas.  Ya sé que parece que estoy siempre enfadada, aparentemente por el paro, y, con toda seguridad porque tengo la mala leche de los enanos. Pero es que me pone de muy mal humor ver tanto dedo del pie, o, como dicen en Canarias, tanto "ñoño" (ñoño =dedo del pié).

Y luego, que manía de merendar todo el tiempo. ¿pero no se puede salir de casa comido, hombre? ¿es necesario llevarse el bocadillo al fútbol? ¿tanta hambre se pasa en dos horas?
En fin, que además estoy pensando que futuro le damos a este blog caso de que encuentre trabajo de algo.. y no sé si tendrá sentido continuar.

Bajo con Jardín, y donde no me encontrarán

Pasé mi infancia viendo un río y chopos que pasaban del verde al amarillo a las ramas vacías desde la cocina de mi casa (y desde el comedor, el cuarto de baño,  el baño de servicio, la habitación de la tata y el pasillo) y un cerro con un convento desde el cuarto de juegos, el despacho, el cuarto del piano, el dormitorio de los niños, el cuarto de mis padres y el pasillo)

Ojo, en las casas no hay salón, hay sala.

Pasé mi infancia viendo nevar de octubre a mayo y saliendo al pinar los domingos que mis padres no huían de semejante entorno. (Si no eres Antonio y no eres Leonor, has tenido que mamar eso para que te guste), mis padres huían y nos arrastraban. Que se lo digan al Pequeño Ramón, cuando eres pequeño vas con tus padres, que le vamos a hacer.

Cierta parte de mi adolescencia pasó por casa con jardín, piscina, tenis, etc...Todo para aislarse del exilio saudoso. Un asco.

Mis pobres padres vivían en el exilio profesional que permitía a las provincias antes de las horribles autonomías que profesionales de otras provincias aterrizaran en cualquier sitio y trajeran aire de fuera allá donde aparecían. Mis padres, en concreto, venían de sitios con mar tan distantes como dispares y aparecieron en Castilla.

No todo fue malo.

Pude ir a una escuela pública, volver a comer a casa, bañarme en el río, jugar en la calle y pagar a cuenta en la librería. Hice (y mantengo)  amigos que hoy son médicos de prestigio o ferreteros. Todos sacan a la Virgen en procesión con tanta devoción como estupefacción por mi parte. Aprendí que la caza y la pesca forman parte de las estaciones, no dependen de ninguna otra cosa.

Aprendí a esquiar  con seis años en un cortafuegos y mis padres desarrollaron una visión universal del mundo que nunca hubieran adquirido si se hubieran quedado en sus ciudades con mar. A veces, el exilio es productivo. Hoy esquía todo el mundo y mis esquís con fijaciones son vintage. Dios Santo, y yo aprendí tarde...


 Aprendí (que pasado de moda) que una es española porque ha nacido en Castilla, su padre es del sur
, su madre  del norte y  su abuelo un  belga que vino como ingeniero a hacer unas minas en Andalucía.  Osea, porque se  es todo a la vez, y nada en particular.  El pueblo debe superarse. Hay que aspirar a a salir  y conocer mas cosas, sin renunciar a disfrutar del origen, pero por supuesto, con la mirada fuera.
El pueblo está bien para algunas cosas, pero es, esencialmente, una paletada.  Y que si puedes salir de aquí, puedes llegar a cualquier sitio. Lo cual no quiere decir que no puedas volver cuando quieras y ser  la mas de pueblo del mundo. Cambiar de registro, se llama..

Así que aterricé en Madrid, después de  salir de mi provincia y pasar por diversos otros sitios y decidí, que para mi y en adelante:

1) Estaba bien vivir en un pueblo, así que me quedaba en el centro de Madrid que es un pueblo con todas las de la ley.

2) Si tenía que tener campo, mejor me volvía a mi ciudad de dos letras en la matrícula, que me conozco a los bichos. Yo no salí del pueblo para volver al pueblo, léase aledaños urbanización de Madrid.

3) Me niego a vivir aislada, mejor me expones a la zanja y el asfalto,  y ya veré como salgo del asunto.

4) Ni piscina, ni jardín,  ni leches. Esto es una manía personal, pero yo no quiero  tener piscina (que he tenido)  ni mucho menos jardín, si para tenerla tengo que vivir en un chalé o en una casa moderna sin balcones  y sin peldaños que crujan, o una urbanización cerrada protegida y homogénea.
 Mejor me voy al hotel Emperador, o me aguanto, o me voy a la Provincia y me baño en el río y en lugar de jardín tengo zopetero.

 Las corralas modernas, donde todo el mundo es igual, jóvenes matrimonios con niños, sin viejos, sin solos, sin diferncias me espantan. En mi casa todo el mundo es distinto y somos variopintos sin ser frikis. (bueno, tal vez somos un poco frikis)

 Y las reuniones de vecinos son deliciosas (otra entrada que les debo)

Y si el pequeño Ramón se tiene que asar en verano, yo me helé en invierno,  y no me ha pasado nada.

Así que no se preocupen, nunca seré la vecina de mucha gente, y cuando me ase de calor y la Plaza de Oriente esté insoportable, saldré corriendo al agua helada del río que yo veía desde la cocina, ( y desde el comedor, el cuarto de baño, el baño de servicio, la habitación de la tata y el pasillo), o me aguantaré y me  sentaré en las tapias del Palacio a tomarme una horchata.

Y como ahora no haya un solo comentario, me voy a plantear lo que ha dicho el anónimo anterior, que mi reinvención no va por aquí...

Pecados Capitales

Es curioso ver, en algunos anónimos de este blog, una cierta alegría por la desgracia ajena.

Se supone que eso lo puedo sentir yo, que soy la políticamente incorrecta mala-malosa que pone en evidencia las realidades feas de determinadas personas. Y no voy a hacerme la buena, porque tengo vengancitas preparadas para el puente del Pilar.  La Economista es amigable, simpática, amiga de sus amigas, donante de todo lo posible, pero no es buena. Lo siento por mi madre, pero a esta edad una se conoce. Buena no soy. No me sale ser mala del todo por culpa de la buena educación, pero no soy buena.

Tenemos un conflicto ético digno de mis casos prácticos de 5º de carrera. (Les debo una entrada)

Ustedes saben que tenemos un perfil facebook con algunos seguidores, menos que en el blog. En Facebook  se puede saber un poco mas de nosotros que aquí, y aparecen allí, perfiles diametralmente opuestos a nuestro perfil, las de la lactancia, las de la media jornada pero quiero entera la pensión, las de la cuota... en fin.. que no entiendo cómo se han apuntado a La Economista.

Debo recconocer que no entiendo bien aún como una hace entradas dedicadas a la culpa y no hay ni un comentario ¿Al Bahri, usted que parecía tan elevado, no tiene nada que decir?

Total, que a día de hoy, lo que tengo es envidia. No de los trabajos de los demás, que ya se me ha pasado, sino de que C.W. está en Nueva York, y si hay algo que echo de menos del periodo prepobreza es la Iberia Plus Oro llena de puntos y la habitación en el Albergo de Achrafieh.  Ya ven.

viernes, 9 de abril de 2010

Médico

Yo antes tenía un seguro médico rebueno y no pisaba la SS, salvo para las vacunas del Pequeño Ramón, porque una es tonta, pero no gilipollas.
Dada la reducción de mis ingresos, y con toda la pena de mi corazón, dejé mi seguro, y claro, no volví al médico..y esto no podía ser, y comoquiera que hoy tenía que vacunar al Pequeño Ramón, he aprovechado para conocer a mi médico de cabecera.


La leche. Mi centro médico no es de los peores, aunque está en pleno centro de Madrid. Osea, el mix nacional-internacional (¿quien es políticamente incorrecta?) está bastante equilibrado, pero, aún así, es de sainete.
Primero me he ido a las famosas vacunas y me encuentro con que han cambiado al pediatra. Ya tuve a un sirio (muy guapo) y a una que me caía bien y llevaba un oso en el fonendo, y ahora ha llegado una pelo frito rojo tipo Tamara 3.0 que dice cocretas. Si mi bisabuelo médico levantara la cabeza se volvía a morir ipso facto. Que si le doy cocretas al niño. Tikitina, lo siento, los dictados deben formar parte de las pruebas selectivas. 
Y luego me he ido al médico de cabeccera, que era otra señora, a la que no tenía el gusto de conocer. 

Le he explicado amablemente a la Licenciada en Medicina que hacía dos años que no pisaba un médico y que además de sordociega Hellen Keller que me he quedado, creo que debería hacerme una mamografía y una ITV ginecológica.
Pues no faltaba mas, dijo la Licenciada, admirada de que yo supiera hablar y no necesitara traductor urdú-español.. vaya usted a pedir cita para especialidades.

Joder, como la marmota, la marmota se ha pasado tres meses yendo al médico para todo tipo de pruebas que  a mi antes me hacían en una mañana, en mi super seguro privado, pero claro, ya no funciona así. El asunto es que yo he estado dos años sin ir y ella se hace todo dos veces al mes.  En fin, las marmotas siempre tienen alguna dolencia.
Total, cual será mi sorpresa que cuando he ido a pedir hora me dice la tipa (cara de sindicalista cabreada y bata susia) "tu tienes un seguro médico privado"

A ver, ¿de donde ha sacado la Comunidad de Madrid esos datos? Y por otro lado ¿que pasa, que si tengo un seguro no puedo "gastar" Seguridad Social, que llevo pagando años sin disfrutar?

"pues es que no puedo pedirte la cita, porque me sale que tienes un seguro médico privado marca ACME"

Si hay algo que me fastidie es que me tuteen los que no me conocen, sobre todo si yo no les tuteo.

"pues me da igual lo que tenga, que no se porqué tiene usted que saber lo que tengo, pero a mi me pide cita con todos los médicos que se me antojen, porque no veo, no oigo, no voy a la dichosa mamografía desde hace dos años y además le pago a usted el sueldo" .
Con 4 volantes me he ido, pero ahora tengo que averiguar de qué sabe la Comunidad que servidora tuvo un seguro médico rebueno....

La(s) Entrevista (s)

No me ha dado la vida para contarles la (s) entrevista(s) que fueron dos, para dos sitios distintos, pero sentí a mis 35 seguidores mandando mensajes telepáticos al entrevistador, "contrátala, oh, si". Y claro, una vez que encuentre un trabajo, tendremos que cambiar el título del blog, porque no será cuestión de abandonarlo.
Habrá que poner algo como "overqualified empieza de nuevo". O algo así.

La primera era en una institución, no exactamente una empresa. Como no tenía ninguna referencia del señor que me iba a entrevistar, no sabía muy bien si tenía que mentir mucho o poco, pero se me antojó que debía ser modosita y seria.  No es que pensara entrar bailando el chiringüelo, pero soy de natural amigable, cuando no soy mala, claro.
Enfoqué la exposición a mi experiencia, pero desapasionadamente, para resultar que lo que busca es otra cosa, pero no estoy segura de que le desagradara. Osea, que no está buscando un perfil de RRHH, pero para lo que quiere no se le ocurre perfil mas afín. Resultado, hora y media de conversación educada, y ni idea de qué pasará ahora.  Sentimiento medio frío. Yo ya no  me quiero esperanzar, que luego me llevo unos disgustos tremebundos.

Me fuí literalmente volando bajo a la segunda entrevisa. Head Hunter lleno de prejuicios que me anunció según me vio.
"Economista, a mi lo que me da miedo es que utilices este trabajo para saltar a uno mejor dentro de dos años".
Pensamiento íntimo reprimido "colega, a mi edad no me la voy a jugar, y por otro lado, dentro de dos años vete tu a saber que ha pasado con todos los que estamos aquí", "a ver si aprendes a comparar dimensiones, que el Sitio Elegante era tres veces mas pequeño que ese sitio que me estás contando"

Contestación cuidada, intento de desmontar el prejuicio.... resultado incógnito.

Siguiente prejuicio. " tu en el año 2006 ganabas mas de lo que se puede pagar"

Pensamiento íntimo reprimido. "colega, que he estado de becaria en un polígono con tal de trabajar"
Contestación cuidada, intento de desmontar el prejuicio. .. resultado incógnito.

Ya prefiero ni pensar si seguiré adelante. Hay una tercera posibilidad en un Sitio Todavía Mas Elegante que el Sitio Elegante que sería como el premio gordo después de tanta penuria.... pero ni siquiera me han llamado y no quiero ni pensarlo mucho. Pero hay una vacante.

Lo que está claro es que si llega mayo y servidora sigue en paro, me voy a reinventar, no sé en qué, pero algo habrá que hacer.

jueves, 8 de abril de 2010

Mosquitas Muertas y el rictus (de la virginidad)

Por ahí por la Gran Vía decía un anónimo lector que estábamos sentimentalonas últimamente.  Pues no se preocupe, porque la mala leche esencial al carácter no se pasa porque nos paseemos por la Gran Vía recordando épocas mejores.
A mi la mala leche no me da virulenta como a C.W, que es capaz de soltarle una fresca a cualquier mema si  lo amerita. Yo no, yo me reconcentro durante varios meses o años, y el día menos pensado doy donde ya me dijo mi padre que no se podía dar. Lo sorprendente es que llevo años aguantando la mala leche y desde que la dejo fluir, a mi manera vengativa y personal, me encuentro mucho mejor.

Mis padres me  enseñaron que:

1) no se podía/debía hacer escarnio de los defectos físicos, que no son culpa de uno
2) no se podía/debía hacer escarnio de la situación familiar u orígenes
3) no se podía/debía ningunear o recordar a nadie su actual situación debido a la pura suerte (o mala suerte)
4) no se podía putear con premeditación y alevosía, ni mucho menos, vengarse.

Y, muy importante, que no se hacían favores para que te los devolvieran, sino porque hay que ser bueno.

Mis padres son buenos, o por lo menos saben lo que dice el manual "Ser buenos".

Pero yo soy mas peorcita que ellos... y, como Belén Esteban, si me tocan lo mío o los mios. MA-TO
y si tengo que esperar 20 meses para comunicarle a alguna  mosquita muerta a la salida de misa que,

1) tiene muy mala cara
2) probablemente debido a las arrugas
3) con seguridad debido a que folla poco, pero que ya es demasiado tarde para empezar.

Me espero los 20 meses.

miércoles, 7 de abril de 2010

Entrevista de mañana

Tengo una entrevista mañana. Me he pasado mas de 15 años haciendo entrevistas yo, y sin embargo tengo la sensación de que no me sale bien ser candidata. Además, los últimos procesos corroboran la sensación.
Sé que la persona que me va a entrevistar ya ha avisado que el cv le parece demasiado, y mira que no le he dicho lo del IESE.... ni se lo voy a decir salvo que me haga una oferta y tenga que pedirle el famoso 30% que me falta..
No consigo explicarme porqué pudiendo contratar a una persona que no va a negociar el salario y le va a dar mejor resultado que una mas junior, van a preferir a alguien con menos experiencia. Sinceramente, no sé para que vale la formación ni la experiencia. Sobre todo porque todavía no soy tan vieja, y tampoco he sido CEO de ninguna compañía. Y porque no tengo intención de entrar en un sitio para saltar a otro al minuto siguiente.  No soy tan tonta como para dar pasos en falso en mi maltrecha carrera.
No sé muy bien que actitud tengo que adoptar para conseguir eliminar el prejuicio. La verdad es que no sé cómo tengo que enfocar la entrevista.
Y el sitio me apetece, lo conozco, sé que hacen, sé en que consiste el trabajo y sería productiva desde el minuto cero. Pero no quiero ilusionarme, porque me me llevo unos chascos inconsolables, y no quiero desmoralizarme, porque desmoralizada no produzco entradas, y me debo a mi público....ya les contaré que tal ha ido. Pongan velas, sean solidarios.

WFA

Me deprime el arenero. Ya no son las madres, ni las abuelas, ni las marmotas. Es que me da una pena horrorosa de los niños, naturaleza humana en estado puro, sin socializar, egoísmo en esencia,  dispuestos a pegarse por un cubo, a empujarse para subir primero al tobogán, tímidos ante los mayores, matones con los pequeños. Miedosos y temerarios a la vez.
En el arenero de la plaza de Oriente hay una señora, no sé si madre, abuela, o qué, que se dedica a inventar juegos para que participen, para que jueguen al corro, para que canten. Eso me deprime menos, pero verlos ahí, los pobres, tan a lo suyo, todos corriendo detrás de la misma pelota, (no conocemos el concepto "trabajo en equipo", somos pequeños), o cómo cuatro juegan y deciden que no juegan con otro por que es pequeño... todo eso me deprime una barbaridad.
Y  luego la competencia pura por cualquier tontuna, el líder malo que dirige al resto y los envía a hacer cualquier maldad para salir luego de rositas, la famosa canción "hay que compartir", las ganas de de decirle algo a la madre de enfrente, cualquier improperio, claro, que va a ser... Los areneros se parecen a las empresas en periodo de fusión.... sacan lo mas humano y mas asqueroso de las personas.
En fin, que no sé de donde se han sacado eso de que la infancia es una época feliz. La infancia es la patria de la prohibición y la obligación. Yo no la recuerdo como especialmente feliz, y había días en los que no hubiera ido al colegio encantada, con tal de no encontrarme a alguna imbécil que ese día no me "ajuntaba", así sin mas... desde luego, mucho mas feliz en cuarto de carrera, con tiempo para hacer todo lo que me gustaba y relativa pasta para cubrir mis caprichos, pocas obligaciones y mucha vida por delante....
De verdad, que porque los niños tienen que hacer la fotosíntesis, pero yo vuelvo revuelta todos los días y estoy deseando el día que el niño me diga que le aburre el parque..

lunes, 5 de abril de 2010

Gran Via

Me he ido esta mañana con mi padre a la Gran Vía, no porque fuéramos a celebrar el famoso aniversario (todo cortado), sino porque íbamos a comprar a Productos Químicos Riesgos, que es una de mis tiendas favoritas, a comprar cosas interesantísimas que no es tan fácil encontrar en otros sitios.
C.W y yo trabajamos largos años en la Gran Vía, y no porque nos demos a la noche ni al alterne, que ya no tenemos cuerpo, y además nunca fue nuestra vocación. El sitio Elegante tenía tres sedes y una estaba allí. C.W pasó por las tres y desarrolló "Indefensión Aprendida" y yo trabajé todo el tiempo en Gran Vía.

Según C.W. su madre le tenía prohibido andar por ahí, pudiendo andar por mejores sitios, y mira tu por donde, durante 6 largos años, le dimos al tacón por la famosa calle  y sus aledaños y descubrimos que era uno de los mejores sitios para trabajar, por diversas razones.

A ver ¿ustedes tenían cerca un sitio para tomar un bull shot a la salida del trabajo? Pues nosotras si, en el Del Diego, donde nos trataban de cine. ¿podían desayunar en Chicote? pues nosotras si. ¿podías ir a arreglar una tuerca del reloj a Grassy? Nosotras íbamos.
¿les avisaban del outlet de Loewe antes que a nadie y les guardaban los bolsos marrones para que los vieran antes de que los sacaran a la venta? . Pues a nosotras si....¿podían entrevistar candidatos en la Gran Peña o en el Círculo de Bellas Artes? yo si..
Y sobre todo, yo iba y volvía andando de casa al trabajo, porque fuera la hora que fuera había gente en la calle...
Lo echo mucho de menos.... eso era salario emocional, y lo demás, tonterías

Pasen y vean, los ciegos no pagan

Vengo yo reflexiva y semanasantera porque, en ausencia de internete y acceso al blog, me he dado al libro y la película.  Me gusta a mi ver los libros subrrayados de cuando Marcuse ocupaba parte de  mi tiempo. Lo que es la vida. Como dijo Paquirri en su lecho de muerte, to, pa ná.
Me tragué una entrevista con Boadella (mira que me gusta este señor, por cierto, les debo una lista de tipos que me gustan), donde hablaba del poder de la fantasía y la paranoia a propósito de los nacionalismos y el vacío cultural lleno de mitologías inventadas por y para la destrucción. Me gustó y tomé notas.
Me releí "Pequeñeces", para mirar con gafas viejas a mi colección de parientes, que son todos  rancios y mas cursis que el día de la madre, y tan faltos de interés que no dan ni para personajes.  Hasta para ser malo hay que tener cierto relieve. El tiempo de las novelas donde no pasa nada a personajes que no han hecho nada ha pasado, afortunadamente.
Y me hace gracia ver como C.W ha estado en la playa y el chiringuito cabreada ante la estulticia de las nocturnas, mientras yo me he dedicado a ver llover por la ventana....
Pero, mañana se acaba el asunto, y habrá que volver a poner interés en el periódico y la búsqueda de trabajo, que me he creído que, como estaba de vacaciones, era porque estaba trabajando. Y no.

Las piedras y la culpa

Ya sé que debía haber anunciado que me marchaba, pero no me dio la vida para hacerlo, y ya estoy aquí, después de haberme tragado el atasco.
Dice C.W que soy mala. La verdad es que muy buena no soy.  Como decía antiguo novio, soy un cabrón, pero no un jodido cabrón. Todavía hay escalas y matices.

Lo de la maldad y la culpa es un tema muy semanasantero.  Por un lado, nos resistimos a aceptar que nuestros defectos puedan ser esenciales, y no puedan ser subsanables por nuestra voluntad, porque eso iría contra nuestra querida autoestima, que tanto nos enseñan a mimar ahora. Y resulta, como poco, contradictorio, cuando lo que se lleva es que todo el mundo sea muy malo y muy cabrón, o por lo menos eso llena las teles y los periódicos.
Y por otro, si soy malo, seguro que no es culpa mía. Difícilmente aceptaré que si soy mala puedo ser buena, no tanto a base de esfuerzo, sino de represión (autorrepresión, la peor de todas) sino que además, si puedo echarle la culpa a otro, mejor que mejor.

Lo mejor, mirar en la familia. Si tu hermano es un hijo de puta, seguro que la culpa es de tu cuñada, porque aceptar que tu hermano es un hijo de puta, quiere decir que la que es de lo peor es tu madre, y probablemente tu también lo puedas ser en un porcentaje bastante aceptable.  Si tu padre se volvió a casar, la segunda es una arpía, y si tu madre se lo cedió todo a las monjas, la culpa es de las monjas, que son unas peseteras. Si tu hijo es un egoísta, la culpa es de tu suegra, que lo malcrió, y si tu marido se largó con otra, es porque siempre fué un débil y su secretaria una guarra. No estoy poniendo ejemplos de mujeres por ninguna razón especial. Puedo repetir las mismas con hombres. El caso es derivar el defecto al que no tenga nada que ver con nosotros. No vaya a ser que tengamos los mismos.
Y es que los defectos, cuando son conocidos, parecen mas disculpables.
En mi casa, por ejemplo, nos bebemos el agua del florero y desconfiamos de los abstemios absolutos.  Somos generosos con los vecinos y perros con los hermanos, pero es que los vecinos son nuestros y los hermanos ya no.
Lo nuestro es la moral absoluta, menos para nosotros, que nos va la situacional. (por cierto que me he tragado dos películas que daban para mis casos prácticos de Ética de 5º de carrera, que ya desarrollaré en otra entrada).
El caso es que si somos malos, no nos lo digan, que nos hiere, y no podemos cambiar, porque no es culpa nuestra.
Total, que como siempre, la culpa, al empedrado.

Pablo de Lora

Me tragué ayer varias de las ponencias de Pablo de Lora, avisada por una amiga profe de la Complu. La Complu hace mucho que dejo de ser la u...